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  • Juan P. Lema

Cómo organizarse después de vacaciones

¿Te angustia regresar de vacaciones por todo lo que encuentras? Aplica estos siete consejos para que no permitas que el trabajo te quite tu descanso desde el primer día.

Regresar de vacaciones puede llegar a ser una situación tan caótica para algunas personas que es por ello que mucha gente prefiere no salir a vacaciones por muchos días o, si lo hacen, prefieren no desconectarse del todo dado que la cantidad de cosas que encuentran pendientes a su regreso es tanta que desde el primer día siente que perdieron el descanso que tuvieron.


En realidad esta situación no es culpa del cargo, del jefe, de la empresa ni mucho menos de la duración de las vacaciones. Está comprobado que los seres humanos necesitamos periodos de descanso de varios días para lograr una verdadera desconexión y recuperación energética. El problema de esta sensación depende, en gran medida, de la forma en la que abordamos nuestro quehacer al retornar después de vacaciones.


De manera que sí te has llegado a sentir agotado el primer día después de unas vacaciones, pon en práctica estos siete consejos que te comparto para que no te preocupes más por lo que te vas a encontrar al regresar de tu próximo descanso.


1. NO LO HAGAS TODO EL PRIMER DÍA: muchas personas acostumbran tratar de ponerse al día justo el primer día de retorno al trabajo. Esto es un error. Es imposible sacar en una jornada los pendientes de una o dos semanas que hemos estado por fuera. Además, la angustia y la sobrecarga emocional que nos genera tomar una actitud como esta es contraproducente. En lugar de tratar de poner todo al corriente desde el primer día, dedica esta primera jornada a conversar con tu equipo, con tu jefe y con tus pares para ponerte al tanto y enterarte de qué ha pasado en tu ausencia. Simplemente escucha y empápate, pero no trates de controlar ni de resolverlo todo. Fórmate un mapa claro de lo que te encontraste.

2. ANOTA TODO LO QUE TENGAS PENDIENTE: ya sabes lo ventajoso que es anotar todos los pendientes y despejar tu mente. Al regreso de las vacaciones esta recomendación sí que toma importancia. Al reunirte con tus compañeros y enterarte de lo que ha pasado, ve anotando en una sola lista todo lo que tengas por hacer. Una vez lo tengas todo identificado, priorízalo diferenciando lo urgente de lo importante. Recuerda siempre empezar la ejecución por aquellos pendientes que son urgentes e importantes, de manera que no se vaya a volver algo crítico y no te dejes embelesar por lo urgente y no importante. Seguro alguien más se podrá encargar de ello. Una vez evacues este primer grupo, ponte a trabajar en aquellas cosas que sean importantes, pero no urgentes.

3. EVITA REUNIONES: además de las reuniones para ponerte al día recomendadas en el primer consejo, no es bueno que te agendas ni programes actividades adicionales. No asumas temas nuevos ni abordes nada que no esté registrado en la lista de pendientes que encontraste. Empieza ejecutando tareas pequeñas, que no te cuesten mucho, para que vayas sintiendo que vas obteniendo logros, que vas desocupando tu lista de pendientes y y que vas retomando el ritmo poco a poco. De esta manera no te vas a estar tan agobiado ni vas a sentir que perdiste el descanso que habías logrado.

4. TRABAJA EN BLOQUES DE TIEMPO: te conté hace algún tiempo sobre las ventajas de agrupar las tareas similares. El regreso de las vacaciones es una oportunidad idónea para aplicarlo. Identifica las tareas que se parecen (correos, llamadas, aprobaciones, etc.) y márcales un espacio en el calendario para su ejecución. Darle una estructura a tu trabajo ayudará a disminuir el gasto energético que implica para tu cerebro el cambiar continuamente de tarea, generando un menor agotamiento en estos momentos en los que apenas estás volviendo a sentirte en modo trabajo.

5. REALIZA PAUSAS REGULARES: cuando volvemos de vacaciones venimos de días o semanas de hacer poco y no pensar mucho. Hemos pasado tiempo relajados y haciendo cosas que no nos retan tanto racionalmente como lo hace nuestro trabajo diario. Por ello, en estos momentos, más que nunca, es necesario que no le exijamos al máximo a nuestro cuerpo ni a nuestra mente. Las pausas regulares de unos 5 minutos cada media hora y de 15 minutos a media mañana y media tarde, tal y como lo indica la Técnica Pomodoro, te ayudarán a regular los esfuerzos y el agotamiento, para que sientas que el regreso al trabajo no fue tan duro como te lo esperabas.

6. PLANIFICA EL SEGUNDO DÍA: al final del primer día, antes de apagar tu computador e irte a casa, es momento de tomarte unos 10 o 15 minutos para planificar cómo vas a abordar el segundo día. Valida qué temas te quedaron por hacer en tu lista de los pendientes que contraste, establece una meta realista de cuáles vas a abordar al día siguiente y separa tiempo en tu calendario para ejecutarlos. Este día tampoco deberías abordar nuevos temas ni reuniones regulares, a menos que te quede tiempo después de ponerte al día con todo lo que encontraste a tu regreso.

7. NO TODO PUEDE SER TRABAJO: uno de los errores más comunes que cometemos las personas al volver de vacaciones, es enfocarnos 100% en nuestro trabajo para poder ponernos al día rápidamente y volver a sentir que tenemos el control de las cosas. Esto nos lleva, a veces, a dejar de un lado actividades personales como el ejercicio, nuestros pasatiempos, nuestros amigos y nuestra familia. Incluso puede llevarnos a quedarnos trabajando hasta tarde en esos primeros días. Todo esto es un error. Debemos propiciar nuestro balance de vida y alargar dos o tres días el ponernos al tanto de todo. Si de verdad queremos que el descanso no se nos evapore en un santiamén, no podemos dejar a un lado nuestra vida personal ni las actividades que nos gustan.

Toma atenta nota de estos siete consejos y aplícalos cuando regreses de tus próximas vacaciones para que no termines más agotado después de descansar que antes de irte.

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